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Traferri y sus manotazos de «ahogado política y judicialmente»

OTRO PARTIDO

El sábado pasado fue el acto de asunción de las nuevas autoridades del PJ provincial, en una lista de unidad consensuada entre todos los sectores internos. Recalcamos lo de «todos», porque incluso una de las vicepresidencias es ocupada por el Senador por el Departamento Las Colonias Rubén Pirola, que pertenece al grupo de senadores «díscolos» encabezado por Armando Traferri, el senador por el Departamento San Lorenzo al que corresponden éstas declaraciones hechas en un reportaje en «Letra P» de las que sacamos la imagen de apertura.

El senador -enfrentado con el gobernador Perotti- está proponiendo que el «Chivo» Rossi encarne la candidatura a senador por la provincia en las elecciones de éste año, sin precisar si reemplazando a Roberto Mirabella (el hombre del gobernador) o a María de los Ángeles Sacnún, que fue nominada por Cristina. Ambos irían por su reelección.

Además dice que no hay diálogo del gobernador con la Legislatura, ni siquiera con los legisladores propios, y cita en apoyo de sus dichos expresiones de «Quico» Busatto en nombre del bloque de diputados del «Frente de Todos».

No hace falta que digamos que desde acá hemos bancado siempre al «Chivo» Rossi como kirchnerista de ley que es, bancándosela en las más difíciles, como el conflicto con los agrogarcas del 2008. Pero siempre, no ahora porque se le ocurre a Traferri para empiojar la cosa de cara a las elecciones después de -como dijimos- un acuerdo de unidad para la conducción del PJ provincial. Si el «Chivo» tiene que ser candidato a algo, es cosa que deben resolver él y el espacio político al que pertenece, en consulta con los que cortan el bacalao, no porque lo pida el senador por San Lorenzo.

Porque éste Traferri es el mismo que durante años se cansó de decir que Agustín Rossi y el kirchnerismo eran los que dificultaban la unidad del peronismo santafesino, y hasta que se tenían que ir del partido. Eso sin contar que fue uno de los principales cultores de la «teoría del alambrado», para mantener al peronismo santafesino al margen de la disputa política nacional; o para no bancar jamás las políticas de los gobiernos de Néstor y Cristina, aunque aprovecharan sus beneficios.

Lo mismo vale para el uso a su conveniencia de las declaraciones de Busatto: cuando él rosqueaba con Lifschitz y los socialistas las leyes que emporcaron la transición hacia el gobierno de Perotti, poco le importó que Busatto criticara duramente esos acuerdos y pidiera que esas leyes no se aprobaran. Tampoco le preocupaba -salvo para criticarla- la opinión de «Quico» sobre la gestión del ministro Saín, y su apoyo a las leyes de reforma del sistema de seguridad que impulsa el gobierno de Perotti, así que entre bomberos no nos vamos a andar pisando la manguera.

Lo que está haciendo Traferri es muy obvio: un «abrazo del oso» a determinados sectores del peronismo provincial para sumarlos a su pelea contra Perotti, cuando esos mismos sectores dan muestras de que no quieren ir hacia ése lugar: acá en éste enlace pueden ir al blog de Barricada para ver los discursos del propio Agustín, de Norma López (nueva vicepresidenta del PJ) y de Roberto Sukerman, flamante ministro de Gobierno de Perotti.

En ése mismo acto habló Perotti (y acá Barricada pone el discurso completo), y además de pedirle al partido y todos sus sectores internos -reiteramos: todos- que acompañen al gobierno y se sientan oficialismo, señaló un hecho muy curioso: hace años, en distintas elecciones, que el peronismo santafesino gana Departamentos (y la banca de senador), y pierde comunas o municipios. Y hasta en algunos casos ni siquiera presenta candidatos, por lo cual el gobernador llamó a la militancia a animarse, dar el paso al frente y asumir el compromiso de representar al peronismo, aun en lugares que le son hostiles.

Sobre esas cuestiones y no sobre las candidaturas a cargos nacionales en los que no tiene entidad para meter ficha, debería opinar Traferri, porque en parte son responsabilidad suya, como dirigente con años en el peronismo provincial. A menos que -como todo indica- esté jugando otro partido, que no es el del PJ.