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No hay peor sordo que él que no quiere oir

¿HABRÁ QUE HACERLES UN DIBUJITO?

«Hay funcionarios que no funcionan». «Es preciso alinear precios, tarifas y salarios». «No podemos permitir que los beneficios de la reactivación se los lleven los tres o cuatro vivos de siempre». «Si no se animan a ser funcionarios, búsquense otro laburo». «Poné orden donde lo tengás que poner».

Son todas advertencias públicas, no en una conversación privada o por mensajes de texto, a lo largo de todo un año, no del domingo para acá, al calor de la derrota. Y de Cristina, la que lo puso en la fórmula para que esté donde está, no de cualquier cuatro de copas con los que se rodea habitualmente el presidente.

Pero parece que no fueron suficientes, y fue necesario llegar a pegarnos el piñazo en las urnas para ver si entendemos como viene la mano. Y a juzgar por lo ocurrido desde el domingo para acá, ni así: no hay rajes, los que debieran irse por impresentables -como Frederic o Moroni- no presentan sus renuncias, y salen a «respaldar» al presidente, cuando no están en condiciones de respaldarse ni siquiera a sí mismo, con su trabajo.

Y como ninguno amaga con renunciar, ni les piden las renuncias, Cristina hizo otro gesto más. ¿O alguno puede pensar que las renuncias que presentaron Wado De Pedro y todos los funcionarios puestos por ella son espontáneas, en una coincidencia natural?

Una vez más, Cristina está marcando el camino y sacudiendo el árbol, a ver si se caen algunas peras, y se produce la reacción que hasta acá está ausente.  No se trata de impacientarse ni imaginar finales catastróficos ni nada por el estilo, sino simplemente de señalar que en política -como en la televisión- el tiempo es tirano, y la peor decisión es la que no se toma nunca.

Y hablando de decisiones: pasadas más de 72 horas de la derrota electoral, no solo no se fue nadie y todos permanecen en sus puestos, sino que no se ha dispuesto ninguna medida concreta que vaya en el sentido del voto de la gente. Siguen bailando en el Titanic, con reuniones, evaluaciones, análisis, pero en concreto, nada.

O peor: todo lo contrario de lo que hace falta. Como organizar la marcha de los chupaculos, saliendo a la calle para defender no al presidente (al que votamos todos y tiene dos años de mandato por delante), sino precisamente a los funcionarios que peor funcionan; porque no crean que no nos dimos cuenta que de eso se trata.

Mientras tanto el poder real (como hiciera con Néstor en el 2003, a través de Escribano), ya la advierte al presidente que «para poder gobernar», debe ser moderado y arreglar rápidamente con el FMI. Pero claro campeones, si es justamente eso lo que votó la gente el domingo.

¿Será que no entienden como son las cosas y hay que hacerles un dibujito?. Tuits relacionados: